El día sábado 2 de abril de 2011 quedará inmortalizado en mi alma, en mi mente y en mi corazón por el resto de mis días, como uno de los más gloriosos, sublimes, épicos momentos, de esos que son tan poco usuales, pero tan intensos, tan emotivos y con tanta adrenalina que uno cree que se está por morir.
Exactamente hace una semana, estaba paradita en el vip del Estadio Único de la ciudad de La Plata, sumamente ansiosa, esperando que empezara el mega recital del milenio, el U2360 Tour. Tan cerca del escenario que cuando salieron no lo podía creer. Los miraba en detalle, como en las fotos, como en los videos, pero en vivo y en directo; tan reales que esa ingenua fantasía de que sólo existen en la tele se esfumó en 2 segundos. Los miraba y los escuchaba, y pensaba cómo es que mi tatuaje no es más grande? Todo el tiempo pensaba "estoy soñando, esto no puede estar pasando, no puedo estar viéndolos tan cerca, no lo puedo creer, son ellos de verdad!!!!!!!".
La piel de gallina, el nudo en la garganta, las lágrimas tratando de salir todo el tiempo, y me ganaron más de una vez...
Sería injusto decir que fue el mejor día de mi vida, aunque claramente pelea el primer puesto. Aquel 6 de febrero de 1998 fue inolvidable. Nunca pensé que vendrían a la Argentina, y sin embargo ahí estaba, el Popmart Tour con el mejor escenario, la mejor pantalla y el mejor sonido conocido hasta ese momento, armado en el Estadio River Plate, en la primera visita de U2 al país. El 2006 los trajo con el Vertigo Tour y quedó marcado de manera indeleble en mi espalda. Y ahora lo hicieron de nuevo. La obra maestra jamás ideada, jamás creada hasta que ellos lo pensaron y lo hicieron realidad.
Miércoles 30 de marzo, sábado 2 y domingo 3 de abril, tres días re contra cargados de emoción, de energía, de alegría, de talento, de música de la buena de mi banda favorita. Primera vez que los tengo cantando para mi durante dos horas y a tan pocos metros, aunque espero que no sea la última.
Recién ayer me saqué la pulsera, y todavía no pude escuchar otra cosa que no sea U2.
Todo, absolutamente todo, me parece poca cosa.
Que difícil va a ser ir a otro recital después de este.
Mi convicción sigue intacta, inamovible: UN RECITAL DE U2 SÓLO PUEDE SER SUPERADO POR OTRO RECITAL DE U2.
Cuánto pasará hasta que vuelvan?
Bono dijo que no nos olvidáramos de ellos, cosa que jamás podría pasarme; y también que iban a volver, así que acá estaré, esperándolos. Capaz que yo también les hago una visita...
NADA NI NADIE ME SACA ESTA ALEGRÍA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!